La impresionante belleza de la Mezquita Sheikh Zayed

Espectáculo imperdible: La histórica visita a la Gran Mezquita Sheikh Zayed
Si te estás acercando a Abu Dhabi o saliendo de la capital de los Emiratos Árabes Unidos, hay una vista que domina el paisaje: mármol blanco, decoraciones doradas, simetría perfecta y serenidad. La Gran Mezquita Sheikh Zayed no es solo un edificio religioso, sino una de las atracciones más icónicas de toda la región, atrayendo a millones cada año.
Asistencia récord durante el Ramadán
La noche 27 del Ramadán tiene un significado especial para los musulmanes, ya que se considera Laylat Al Qadr, la "Noche del Decreto", cuando las bendiciones celestiales y el perdón se otorgan en abundancia. Este año, la noche fue particularmente memorable para la Gran Mezquita Sheikh Zayed: 105,310 visitantes llegaron en un solo día, rompiendo todos los récords anteriores.
Según los datos del centro:
11,483 fieles participaron en las oraciones Taraweeh,
61,050 personas oraron durante la noche como parte de la oración Tahajjud,
27,600 individuos rompieron su ayuno directamente en la mezquita,
más de 100 taxis estuvieron disponibles para los visitantes en los últimos 10 días,
y los autobuses gratuitos asistieron al movimiento de fieles y turistas.
La maravilla arquitectónica que asombra al mundo
No es de extrañar que la Gran Mezquita Sheikh Zayed sea uno de los lugares más visitados de la región. El edificio:
presenta 82 cúpulas, la más grande de ellas de 85 metros de altura,
está adornado con más de 1000 columnas en sus salones,
alberga la alfombra persa más grande anudada a mano del mundo,
y un candelabro de 7 toneladas decorado con cristales, que es un espectáculo en sí mismo.
El mármol blanco y las decoraciones doradas representan no solo riqueza sino también armonía y tranquilidad. Las puertas de la mezquita están abiertas a todos—independientemente de la afiliación religiosa—permitiendo que tanto turistas como fieles admiren la hermosa arquitectura.
¿Por qué visitarla?
Oportunidad fotográfica impresionante: Al atardecer, el mármol blanco se convierte en oro, con los espejos de agua proporcionando reflejos perfectos.
Entendimiento cultural: Los visitantes pueden aprender sobre arte islámico, caligrafía y técnicas arquitectónicas tradicionales.
Paz y espiritualidad: Ya sea por razones religiosas o estéticas, la atmósfera del lugar ofrece una experiencia inolvidable.